Un vistazo desde las Redes Sociales hacia el entorno real, la política, noticias, la publicidad el mercadeo y el entretenimiento.
lunes, 31 de octubre de 2011
Teatro Baralt de Maracaibo
domingo, 30 de octubre de 2011
La influencia métrica de Klout
Hace algunos meses una amiga me recomendó Klout, esto es una especie de servicio en línea que evalúa el desempeño en varias redes sociales, principalmente en twitter. De este modo en el perfil aparece un indicador del 1 al 100 que describe el grado en el que una persona o empresa es influyente en su red. Aparte de este número que determina la Influencia, Klout ofrece otros indicadores de valores asociados como el Alcance Real, la Amplificación y el Impacto en la Red.
Sin entender a ciencia cierta como se mueven dichos valores, desde el momento de mi suscripción mi influencia fue de 39 y para mi sorpresa cada vez que revisaba mi perfil siempre había subido unas decimas, hasta que hace unos días luego de la caída del servicio por motivos de mantenimiento, me llevé una decepción al constatar que luego de haber alcanzado un nivel de 43, mi Influencia en las redes había descendido cerca de 8 puntos hasta ubicarse en 36, todo esto pese a que había incrementado mi número de seguidos y seguidores, de que mis tweets se habían mantenido constantes, al igual que el nivel de conversaciones e interacciones en mi red.
La repuesta llegó rápido, en el dashboard de mi perfil había llegado un mensaje donde me indicaban que Klout había modificado el algoritmo con el cual determinan la influencia en las redes, que dicho cambio suponía un coeficiente mejor ajustado al valor de la influencia real de cada perfil, así como el de los demás valores asociados y hasta allí todo bien, pero siguiendo informaciones en diferentes portales relacionados con el tema, me enteré de la catástrofe que ha generado la supuesta mejora realizada por Klout a sus métricas, desde insultos a su creador hasta despidos a empleados que habían sido contratados de acuerdo al ranking de influencia que ostentaban en Klout.
Al parecer la metodología para calcular la Influencia es un misterio, lo cual ellos atribuyen a la protección comercial y de competitividad de su empresa, pero pensando bien en el asunto bien podría dar lugar a dudas tanto hermetismo.
Haciendo un análisis somero sobre la puntuación de Klout, valdría la pena revisar varios aspectos acerca de las variables que pueden considerarse para definir una valoración al desempeño de un usuario, en Twitter por ejemplo. En primer lugar hay que tomar en cuenta el número de seguidores que tiene el usuario, esto sin duda tiene un valor determinante, cualquiera que sea el motivo por el que lo siguen; en segundo lugar está el efecto que generan los mensajes emitidos por el usuario en función del número de personas que éstos impactan como para que un seguidor responda, acceda a un link o para que haga re-tweet al mensaje y por otra parte seria interesante calcular cuan lejos de su red son propagados dichos mensajes (cuantos seguidores re-twittean el mensaje en sus propias redes).
Aparte también habría que analizar matemáticamente como estas puntuaciones pueden ir valoradas de 1 a 100 cuando hay usuarios que comparten un mismo ranking, pero uno tiene 500 seguidores y el otro tiene 500.000.
Yo creo a fin de cuentas que la verdadera puntuación debe sacarla cada quien de acuerdo al cumplimiento de los objetivos que quiera alcanzar individualmente al entrar en alguna red social; que indicadores como los que ofrece Klout pueden darnos alguna referencia de nuestra participación en social media, pero no llevarnos a los extremos de someternos a una valoración algorítmica misteriosa y desconocida.
Por cierto... logré subir un punto en Klout!!!
Mas Información:
MONEYBALL – EL JUEGO DE LA FORTUNA
No tenia la mínima idea de que se trataba de una película sobre Baseball; no soy aficionado a este deporte en realidad, suelo disfrutar mas de un buen film, y en esta oportunidad ya que fue una decisión de último momento la de ir al cine, solo seguí mis instintos al ver el cartel de Moneyball con la foto de Brad Pitt sentado en lo que parecía un parque, y no recordé haber visto una película aburrida que incluyera a este actor en el reparto desde aquella aparición en Thelma and Louise hasta El Extraño caso de Benjamín Button, así que me decidí por verla.
Basada en el libro de Michael Lewis, es una historia real, dirigida por Bennett Miller, y protagonizada también por Jonah Hill y Phillip Seymour Hoffman. Aquí Brad e es el gerente general de los Atléticos de Oakland, un equipo con un presupuesto bastante limitado que luego de estar en la final de la serie mundial Con los Yankees, pierde a tres de sus jugadores principales al ser fichados con contratos mas atractivos por equipos con mayores recursos económicos.
En este punto comienza el dilema para Billy Beane (Pitt) al tratar de conseguir reemplazos para los jugadores salientes, ya que el mercado de los posibles prospectos no esta al alcance del menguado presupuesto de su equipo. Sin embrago durante la búsqueda Bill conoce a un joven egresado de Economía en Yale, Peter Brand (Jonah Hill) quien conoce un método totalmente diferente para evaluar a jugadores a través de las estadísticas de sus promedios al lograr llegar a una base (embasarse) a su criterio, indispensable, ya que alcanzando bases se anotan las carreras y anotando carreras se ganan los juegos.
En términos de una completa empatía laboral, Billy y Pete comienzan a contratar peloteros a bajo costo, pero con gran potencial según los índices de la “sabermetría” recién adoptada y con la cual comienzan a generar fuertes fricciones con el resto de directores de equipo, acostumbrados a hacer evaluaciones mas subjetivas sobre los jugadores. Uno de los que le hace mayor oposición a Beane es Art Howe (Philip Seymour Hoffman) quien es el entrenador y sigue manejando al equipo según los convencionalismos tradicionales.
Paralelamente a esta trama van apareciendo flashbacks de la historia de Billy, cuando es reclutado para jugar en las ligas mayores por expertos del baseball, quienes lo instan a rechazar una beca universitaria a cambio de una carrera como jugador profesional, la cual no resulta como estos gurús del juego la habían pronosticado, llevándolo al cabo de un tiempo a desempeñarse como gerente de un equipo de poca monta.
De esta película me llaman la atención poderosamente dos aspectos, siendo el primero la actitud de Billy en una situación de total desventaja económica para buscar una solución a la perdida de jugadores, siempre se mantiene seguro de si mismo, no se disminuye a la hora de negociar con sus pares, se mantiene alerta y suspicaz buscando una oportunidad (así descubre a Pete). También, el pleno convencimiento y credibilidad en si mismo y en su plan para seguir adelante, lo que lo lleva a imponerse llevando a veces al extremo su objetividad, pero es esto lo que al final le permite alcanzar el cambio que busca.
Lo segundo, más relativo al guión y la producción que a la trama, es el dinamismo que se le imprime a la película haciendo de una historia desarrollada en el backstage de los estadios, donde todo se podría sospechar gris y triste, además de hablar sobre números, estadísticas, promedios y métricas, que en definitiva no son aspectos muy cinematográficos así como tampoco la parte atractiva de este deporte, pero sin embargo mantiene al espectador atento, entretenido y sobre todo, emocionado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

