Eran los días cuando el postmodernismo se
agotaba como propuesta estética y visual, comenzaba la última década del siglo
20 y el funk cedía el paso al tecno, al house y al dance en todas sus
variaciones. Había en las grandes capitales del mundo un hambre inminente por
devorar todo lo existente, triturarlo, demolerlo, destruirlo y transformarlo,
con el único propósito de pasar a lo siguiente, y adivinar y descubrir como
serian las reglas para el nuevo milenio.
Pocos años antes por las calles de Nueva York,
pasaba inadvertida Kieren Kirby, oriunda de Youngstown, Ohio, con sus
inquietudes y aptitudes para el trabajo creativo; cursaba
estudios de arte y se involucra sentimentalmente con Dmitri Brill, un año menor
que ella, inmigrante refugiado procedente de Kiev, Ucrania ex republica soviética,
en donde estudió piano clásico desde los nueve años. Ambos descubren en el
ambiente de los clubes neoyorkinos su afición por las nuevas corrientes
musicales y el papel que juegan los pinchadiscos o Dj’s en la vida nocturna de
la ciudad.
En este momento, cuando ya el muro de Berlín ha caído, cuando la geopolítica europea oriental se reorganiza al compás del desenfreno de la libertad y el cese de las restricciones, Kieren y Dmtri asociados con Dong-hwa Chung de Japón, irrumpen en las listas mundiales con un performance original, novedoso y muy a tono con las expectativas de las noctámbulas hordas de frenéticos dancers de los antros underground.
Ella, entonces recién rebautizada como Lady Miss Kier,
autoconstruida como una diva dueña del ritmo, forjado en movimientos
voluptuosos y sensuales, acompasado con tintes del blue fuerte y contundente de
la música negra. El, ahora: Supa Dj Dmtri, mezcla, pincha y toca el teclado,
con un aire distraido el cual
adereza bailando de manera poco usual, mientras que el japonés conocido ya como Jungle DJ Towa Tei, hace voces,
pincha, y canta ejecutando unos incipientes pasos, pero siempre con ese estilo intelectualoide de algunos
orientales.
Los tres, ahora como Deee Lite, se afianzan
en la onda retro que surge en esta época como alternativa al post, y se
apoderan de ese look sesentero, del cual es protagonista Lady Kier y el cual se
manifiesta en la estética de sus videos, vestuario, presentaciones y
fotografías. “Groove is in the Heart” se transforma en su himno, y el video
homónimo en su carta de presentación, con sus efectos sicodélicos, la
ambientación dance, los zapatos de plataforma, el cabello batido,el
maquillaje estridente, los diseños geométricos, los colores cítricos y contrastantes, y la
actitud desenfadada y exhibicionista, que junto a todos estos elementos van a
ser una constante en todas sus producciones.
El éxito los acompaña durante los seis años
que dura el trío, Towa los abandona antes
de lanzar su tercer album, es sustituido por Dj Ani y luego del
lanzamiento Kier y Dmtri se separan como pareja y unos años después se disuelve
la banda.
Hoy, veintitantos años mas tarde, ya entrado el siglo 21, en un mundo en el que la gravedad es cero y no hay arriba ni abajo, y en el que el tiempo ha dejado de ser una línea continua, Deee Lite sigue siendo un delight o deleite a los sentidos de quienes viven la música en sus diferentes formas y expresiones. Lady Kier, Dj Dmtri y Towa Tei, siguen explotando su potencial creativo musical.
Ella recorre el mundo como Dj, sigue siendo una Diva extravagante y divertida. Rechazó la oferta de Sega para convertirse en estrella de un video juego. Hoy pone a bailar a multitudes en Ibiza, mañana en Ámsterdam, y al otro día en Rio. Además es activista de varias causas políticas y de derechos humanos, ha sido adoptada como icono de los gays. El, sigue siendo Super Dj Dmtri, pincha y mezcla, experimenta y produce nuevas formas de hacer música. Towa tei por su parte, continua siendo un freak con un amplio bagaje de producciones en solitario, y con reconocidos artistas como Kylie Minogue y Bebel Gilberto, y por supuesto sigue haciendo de Dj.
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